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MI PERSONA FAVORITA ES UN LIBRO

"La tía Leonor tenía el ombligo más perfecto que se haya visto. Un pequeño punto hundido justo en la mitad de su vientre planísimo. Tenía una espalda pecosa y unas caderas redondas y firmes, como los jarros en que tomaba agua cuando era niña. Tenía los hombros suavemente alzados, caminaba despacio, como sobre un alambre. Quienes la vieron cuentan que sus piernas eran largas y doradas, que el vello de su pubis era un mechón rojizo y altanero, que fue imposible mirarle la cintura sin desearle entera". Serendipia: encontrar algo bueno sin buscarlo.


Corría el año 2018. Cada tarde del verano, yo la dediqué a estudiar un diplomado de Literatura Mexicana. Aprendí muchísimo y me encantó cada sesión, pero, ¿fue esa la mejor parte? Podría decir que sí para hacer creer que no existió nada más increíble que llenarme de conocimientos y recursos, pero mentiría. No recuerdo el día exacto, pero sí sé que yo portaba una blusa verde con lunares blancos, pantalón de mezclilla y un par de convers…

DOS ES IGUAL A TREINTA

Hace tiempo me di cuenta del aprecio que siento por la expresión de las ideas. Tengo la convicción de que, independientemente de la manera en que se den a conocer, es necesario hacerlo, ya que mediante esas acciones cada persona va formando su propia postura ante los diversos fenómenos, especialmente los sociales. Escribo esto precisamente porque el día de ayer, observé un debate que hicieron dos personas que conozco, respeto y admiro mucho. ¿El tema? "El aborto". Independientemente de quién estaba a favor y quién en contra, lo que me gustaría rescatar son ciertos puntos. En primera instancia, ambos son jóvenes de 19 años de edad, por lo tanto, son la prueba viviente de que sí hay buenos elementos tanto para el presente, como para el futuro. Se dieron a la tarea de investigar argumentos, información actualizada y válida, datos estadísticos y jurídicos, entre otros, todo esto para llevar a cabo una actividad que ellos mismos planearon, sin ningún fin académico o lucrativo. Ot…

PASOS ATRÁS

No sé cómo pueda llamar a esto. Si poema, cuento, verso o prosa. Quizá lo más correcto sea salvación, pero quién sabe, no quiero arriesgarme a limitar con rótulos. Voy a hablarte de ella. Cuando la miras por la calle, no parece nada más que un cuerpo latente. Carga su cabello sobre sus hombros y le pesa mucho adornarlo por horas. Invierte ese tiempo en pensar mil formas de destruir primicias rotas. Si la ves con atención, te vas a encontrar más de cien huellas de sol en su cara y probablemente te asuste la de su frente. Pero si la miras de verdad, te vas a sorprender. No sé si para bien o para mal, y eso no me importa y a ella menos. Bueno, a veces sí. Vas a conocer palabras, playas, frutos y canciones diferentes en la misma voz. Te va a explotar la vida con sueños y quejas de todo. Jamás va a escatimar en risas y mejillas teñidas de rojo. Si le hablas, va a entregarte su existencia completa por ese instante, va a ser de ti y ya. Y cuando te alejes, te darás cuenta de que le rinde cul…

"MIL VECES HASTA SIEMPRE"

Nombre del libro: "Mil veces hasta siempre". (Original: "Turtles all the way down".Autor: John Green.Año: 2017.Penguin Random House/ Nube de Tinta.
¿Qué hay en las páginas que marqué? "El problema de un espiral es que si lo recorres, en realidad nunca acaba. Se estrecha infinitamente".

Ellos también importan

Para mi compañerita.



Cuando veo o escucho noticias sobre el virus que ha puesto en revolución al planeta completo, siempre saltan temas similares: salud, economía, finanzas, crisis, problemas, algunas buenas nuevas y otras no tanto. Me he dado a la tarea de reflexionar un poco y me parece algo injusto que no hablemos tanto de un sector de la población que así como todos los demás, está viviendo los estragos de esta pandemia. Y hablo de los niños. La verdad es que lo vivo muy de cerca, tengo una hermana que cumplió siete años en tiempos de cuarentena. Desde que nació, ha cambiado mi vida y no deja de darme lecciones todo el día, todos los días... pero durante este periodo, me quedo impresionada de todo lo que me ha enseñado, seguramente sin planearlo. Me atrevo a poner entre viñetas eso que considero fascinante de ella para mí:No conoce el "mal humor". Ella va, viene, corre y se cansa, baila y se mueve cada hora del día y parte de la noche. Y claro que se da cuenta de lo que …

El plazo

Es muy curioso, pero hace varios meses que he encontrado mayor significado en una frase bastante usada: "No hay fecha que no llegue, ni plazo que no se cumpla". Hablaré en primera persona del plural, porque muy probablemente muchos de nosotros estemos esperando. Así de sencillo, observando cómo pasa el tiempo, con la mirada puesta en un futuro incierto. No obstante, me gusta eso de la espera. No puedo decir que me encanta o que la encuentro maravillosa, pero eso de esperar nos hace tener espacio. Espacio, ¿para qué? Bueno, en este tiempo de estar alejados de todo, prácticamente, es cuando podemos percatarnos de que "todo" siempre estuvo ahí, estuvo aquí, pero como "estaba", no siempre nos detuvimos a apreciarlo, abrazarlo, agradecerlo. Darle el valor que merece.
Siguiendo en esto de la curiosidad, me he sorprendido anhelando detalles que antes sí calificaba como importantes, pero no tanto como ahora. El abrazo de mis amigas, el fuerte apretón de manos al …

De números y flores

El número 26 es el ancla que no me deja encontrar fuerza en otro, aunque busque. Me sabe a flores recién nacidas y a árboles con historias encarnadas. Me divierte todas las estaciones y en primavera me saca mil sonrisas a la luz de los girasoles brillantes. El número 26 me acompaña en mis lágrimas de tristeza y en las de gozo, también está ahí cuando mis ojos están a punto de explotar por tanto sueño (no) cumplido. El número 26 tiene olor a playa, a campo y a la urbe más intrépida: todo, al mismo tiempo. Me da las estrellas y me las siembra. El número 26 aletea por todo mi cuerpo, se queda en mi abrazo y no se va de ahí aunque se lo pida. El número 26 limpia el desastre que causan mis pasos, me regala el postre antes de la cena y me deja repetir infinito. El número 26 se ríe de mis miedos y casi, casi me obliga a lanzarme y no me deja hacerlo sola: va conmigo.
Y bueno, si hablamos de otros, podría mencionar muchos, pero es esa cosilla agridulce que tiene el 26, que lo hace irreemplaz…